ÉL ha sido todo lo que he tenido aunque no lo he sabido apreciar,
pero no puedo negar que ya no le quiero. Sueño con él, sueño que todo es
mentira y que al fin y al cabo seguimos juntos, pero cuando despierto noto que
me falta algo, algo grande que antes me llenaba, le echo de menos, y
lamentablemente no me puedo olvidar de él y sigo perdidamente enamorada de él.
De veras que lo intento día y noche, las veinticuatro horas, pero en cuanto le
pienso, hablo de él o me preguntan por el vuelve esa extraña sensación de vacío
que me inunda.
Poco a poco intento pasar página y seguir mi vida, me río y
sigo siendo yo misma al cien por cien, hay gente que dice que lo nuestro es
mejor así que yo me merezco algo mejor, pero en la oscuridad de estas catorce
noches sin él una sensación extraña, la misma sensación de vacío vuelve a
inundarme, y resulta más aplastante que de normal. El cansancio me hace soñar,
sueño con ese catorce de febrero cuando
nos fundimos en uno solo, cuando lo vi realmente con sus defectos y sus
virtudes, los dos juntos bajo sus sábanas convirtiéndonos en una sola persona,
fundiendo nuestro deseo, bajo aquel techo , bajo aquella media luna le entregue
mi corazón y mi yo entera , pero de pronto todo se desvanece y otra vez la
sensación aplastante de antes, todo es oscuro y todo son lágrimas que no me
dejan ver y por más que me limpio no puedo verle a él, y la sensación
aplastante me asfixia. Y de nuevo vuelvo a extrañar sus besos largos, sus manos
que me acariciaban cada centímetro de mi piel, sus mordiscos en el cuello y en
el labio inferior , esos brazos con los que me rodeaba y me protegía de
cualquier mal de fuera, extraño su pecho en el cual he dormido infinitas veces,
ese cuello el cual nunca me cansaba de morder, esos ojos.., sus ojos que hacían
que todo fuera perfecto y que todo encajara con solo una mirada, su pelo rubio,
sus orejas frías , sus mofletes rojos, sus parpados cerrados cuando dormía, echo
de menos esas manías las cuales me ponían negra y las cuales adoraba a la vez.
Todo se basa en esos recuerdos, en ÉL en su olor, en su sonrisa. Sus hoyuelos
cuando sonreía, sus pies grandes que siempre tenía calientes, todo lo que venía
de él era bueno al menos para mí y lo único que hago es recordar una y otra vez
lo mismo, vuelvo atrás en el tiempo buscando en momento exacto en el que
dejamos de querernos, busco sin cesar el momento en el que me devolvió mis
corazón roto y herido, no encuentro ese momento y me empiezo a impacientar, el
pulso se me acelera, y las paredes de mi alrededor comienzan a hacerse
pequeñas, otra vez la angustia y el vacio inundan mi ser y entonces abro los
ojos en medio de la oscuridad de mi habitación, todo es oscuro todo sigue igual
y decido abrazarme bajo las sábanas frías y dejar caer esas lágrimas que no
cesan y lo mojan todo y es en ese preciso momento cuando te das cuenta que tu
roto y marchito corazón aún lo tiene el .
Te juro que de verdad me has hecho llorar... te entiendo tan bien, todas esas sensaciones con la melancolía de pensar que ya no van a volver a repetirse, de saber que esa persona aunque ahora sea feliz ya no es contigo...todo eso lo vivi una vez, dia a dia, segundo a segundo...pensando que nunca volvería a ser yo, que siempre me faltaría ese hueco que durante tanto tiempo estaba lleno por esa persona....
ResponderEliminarPero te puedo asegurar, que aunque sea muy tipica la frase de "el tiempo lo cura todo", es cierto...nadie ha dicho que estas cosas se pasen en unos días o semanas, incluso siento decirte que incluso meses...pero acaban pasando cuando menos te lo esperas...