lunes, 7 de mayo de 2012

Dejo mi corazón a la última que lo haya robado.
Mis ojos,a mi niña,que de ellos es.
Mi mano izquierda se la confío a mi mano derecha.
Y mis pies,para qué os quiero.
Mi estómago,lo cedo gratuitamente a cualquier espectador.
Mis pulmones se los sirvan troceaditos a todos los que no firmarán Kyoto.
Y mis dos riñones para cualquier que de mayor pretenda comprarse un piso.
El resto de mi cuerpo,que lo incineren y se lo den a fumar a algún chamán al que le haya costado mucho dejar de fumar.
A mis enemigos,les dejo mis amigos.
A mis deudores,mis acreedores.
A mis ex novias,los ex amantes de mi mujer.
Mis cuentas corrientes y molientes,a todos los rojos.
Las fincas,los aviones,las mansiones,los coches,se los dejo a todos y cada uno de sus legítimos propietarios.
A mis padres,sus nietos.
A mis hijos,sus abuelos.
Y de dinero,no sé,creo que no puedo con deudas.
Lo cambié todo por momentos,con amigos.
Por eso,mis recuerdos,si no os importa,me los quedo.
Nací con tiempo.
Muero con memoria.
Madre,no llores,que algo sí que he vivido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario