miércoles, 9 de mayo de 2012

El efecto dramático.

A veces, sin embargo, cruza nuestras vidas una tragedia que posee elementos artísticos de belleza. Si esos elementos de belleza son reales, apelan total y simplemente a nuestro sentido del efecto dramatico. De pronto, nos encontramos no como actores, sino como espectadores de la obra. O más bien ambas cosas. Nos observamos a nosotros mismos y el mismo milagro del espectaculo nos incluye. En el caso presente, ¿que es lo que ha sucedido realmente?

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