domingo, 15 de julio de 2012
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" De la misma manera que le había descubierto su cuerpo, también le revelaría el alma, Y cuando a ese alma le llegara el invierno, él permanecería aún en donde la primavera tiembla, a punto de convertirse en verano. Cuando la sangre desapareciera de su rostro, para dejar una pálida máscara de yeso con ojos de plomo, él conservaría el atractivo de la adolescencia. Ni un átomo de su belleza se marchitaría nunca. Jamás se debilitaría el ritmo se su vida. Por siempre sería joven... "
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